viernes, 21 de marzo de 2008

Algo más que tres puntos en juego

En una semana atípica, marcada como no podía ser de otra forma por la pasión con la que se vive en Sevilla la Semana Santa, tendremos que disputar uno de los partidos más importantes de este campeonato. Estaba de acuerdo con Del Nido cuando dijo que el del sábado era un partido de 4 puntos y más lo estoy con Monchi cuando dijo que era un partido de 7 puntos. Está claro que, independientemente de 3, 4 o 7, está en juego una plaza para la Champions League. Además es un partido trampa, pues tenemos mucho más que perder que ganar ya que si ganamos simplemente nos pondremos por delante por un punto y tendremos que luchar muchísimo para mantenerlo, pero si perdemos cinco más el gol-average, lo cual pondría muy complicada la clasificación entre los cuatro primeros para el año pasado. Además, el partido no llega en un buen momento porque estos partidos hay que ganarlos desde que empieza la semana, haciéndoles ver a los jugadores la importancia del partido, animándolos, arropándolos. Y eso, en una semana como ésta es imposible. De todas formas, el sábado seremos 11 contra 11 y espero que los nuestros sean capaces de darnos un triunfo que sabrá a gloria y será aún mejor si ganamos por más de dos goles de diferencia y dejamos sin valor el 4-3 recibido en la ida. A por ellos.

lunes, 17 de marzo de 2008

A lo campeón

Si ya el año pasado fue emocionante la devolución de la Copa de la Uefa, con aquella promesa de Maresca de que volveríamos en unos meses a por ella, la de este año no ha podido ser más emotiva. Las palabras de Andrés Palop (héroe no sólo de la final sino de toda la competición) son las más significativas: prefiero dejarla así, como campeón y no en los terrenos de juego. ¡Esto sí que es grande!. Nadie, en los terrenos de juego, nos la ha podido quitar desde que la hicimos nuestra. Nadie ha podido vencernos y la devolvemos como campeón y sin posibilidad de recuperarla porque hemos crecido y disputado la Champions. El año pasado, cuando nos íbamos a clasificar para la Champions, mi corazón estaba dividido. Sé lo importante y lo bonito que es jugar la Champions, pero no hubiera cambiado por nada del mundo el poder haberla ganado por tercera vez consecutiva y que se quedara para siempre en nuestra vitrinas. Ahora, para poder hacerla nuestra, porque ella se siente sevillista, tendremos que ganarla 3 veces más y eso será complicado, mucho, sobretodo porque espero jugar la Champions cada año. Espero que los próximos que la ganen, sepan cuidarla como nosotros, porque para nosotros, esa copa, tiene algo especial. Algo tan especial que espero verla pronto otra vez en casa.

domingo, 16 de marzo de 2008

Gran victoria en Valencia

En un campo difícil, el Sevilla arrolló al Valencia en la primera parte y se fue al descanso 0-2, que pudieron ser más si hubiéramos tenido más puntería. En toda esta parte el Valencia no existió. Al empezar la segunda el Valencia se hizo un poco dueño del partido y empezó a crear oportunidades. Empecé a preocuparme porque veía que podían marcarnos y con el 1-2 y tiempo por delante se hubieran complicados las cosas. Pero ahí apareció Palop en un par de buenas intervenciones y luego llegó el cambio de Manolo Jiménez. Esta vez si reaccionó rápido, pero no me gustó el cambio. Cuando vi que metía a Fazio por Luís Fabiano me eché las manos a la cabeza. Pero el cambio le salió bien y no porque ganásemos, sino porque desde ese momento el Valencia dejó de crear ocasiones. Por eso digo que acertó, porque desde que realizó el cambio, que insisto no me gustó, el Valencia dejó de crear peligro y todos nos vimos vencedores. Las cosas son así. Con Juande me pasaba lo mismo. Veía alineaciones que no me gustaban nada y luego el Sevilla hacía un gran partido y tenía que darle la razón. En este caso me pasó igual. Y ahora a pensar en el At. de Madrid. Un Atc. de Madrid que ha ganado al Levante y al que de vencerle nosotros pasaríamos en la tabla. El partido del sábado será el más importante que hayamos jugado esta temporada, porque si vencemos entraremos en puestos Champions y ya dependerá de nosotros mismo no volver a perderlo. Sería interesante ganar por más de un gol, pero primero habrá que ganar y luego pensar en ganar por más diferencia.

viernes, 14 de marzo de 2008

¡Qué aburrimiento de semana!

Llegar a las finales de todos los campeonatos que jugábamos tiene muchas consecuencias y una de ellas es que cuando llega esta época, se juegan prácticamente dos partidos por semana por lo que no da tiempo a nada, ni a aburrirse. Pero este año, que estamos sólo con la liga, todas las semanas de aquí al final de liga serán como ésta. En semanas como ésta, intento escuchar la radio lo menos posible, sobre todos esos programas deportivos locales que tanto amor tienen por nuestros colores, porque lo único que se escucha es el interés de media Europa por nuestros jugadores. Y la verdad es que cansa, cansa mucho, muchísimo. Así que en vez de cabrearme por lo que escucho, me olvido un poco de fútbol hasta que empiezo a sentir que se acerca el próximo partido. Y hasta hoy no lo he sentido. Mañana nos jugamos otro partido importante. El Valencia, un peligroso Valencia por muy en horas bajas que esté. El partido será complicado pero si fuésemos capaces de ganar, el sábado que viene podríamos colocarnos en puestos de Champions venciendo al Atc. de Madrid en nuestro estadio. Todo lo demás son pamplinas. Que si Jiménez, que si Alves, que si Luís Fabiano, que si Capel, que si Poulsen, madre mía que hartura. menos mal que de en vez en cuando sale nuestro presidente y pone las cosas en su sitio

domingo, 9 de marzo de 2008

De nuevo en puestos europeos

Me ha costado mucho volver a escribir. Llevo varios días apartado del fútbol, intentando digerir que no estaré en Moscú viendo a mi equipo pelear la final de la champions. Cuando lo pienso friamente, hasta me da la risa. Creo que soy demasiado ingenuo. El mismísimo Real Madrid lleva cayendo cuatro años en los octavos. Con el Sevilla cayó también el Milan. Creo que no es para que me haya cabreado tanto pero soy así. Ni siquiera pensaba ir al partido. El martes claro. A medida que los días han ido pasando empezó a entrarme otra vez el gusanillo y hoy, como siempre, fui a por mi padre y nos fuimos al fútbol. Partido trampa. Nos visitaba el colista, pero que aún parecía estar dando algo de guerra, y lo hacía tras la eliminación del martes y tras las derrotas de Atlético y Español. Lo verdaderamente importante era ganar y se ganó. Sin embargo, el partido ha sido fiel reflejo de lo que hoy por hoy es nuestro Sevilla. Durante una buena parte del partido hemos encerrado al rival, hemos marcado dos goles y hemos sido dueños y señores del partido. También hemos tenido nuestra fragilidad defensiva de siempre, con un gol rarísimo y con la sensación de peligro en cada ataque levantino. Es preocupante que un equipo como el Levante te marque un gol y tenga al menos tres claras ocasiones para marcar. Y hemos tenido también la sensación de que nuestro entrenador no sabe cambiar, no sabe reaccionar a lo largo del partido. Todo eso ha habido en un partido en el que hemos ganado y nos hemos colocado de nuevo en puestos europeos, a sólo 2 puntos de nuestro objetivo, el cuarto puesto. Está claro que a falta de sólo 11 jornadas para acabar la liga, dependemos de nosotros mismos, porque ganando los partidos que nos quedan quedaríamos, como mínimo en el cuarto puesto. Pues con esa tranquilidad hay que afrontar la semana, semana sin partido intersemanal y que nos vendrá bien para descansar, entrenar y preparar el partido en Mestalla contra un Valencia que tendrá un ojo, como mínimo, puesto en la semifinal contra el Barcelona de la Copa del Rey.

miércoles, 5 de marzo de 2008

¿Fin de un ciclo?

Acabo de llegar a casa. Llevo todo el día dándole vueltas a la eliminación, evitando leer ni escuchar nada, sólo mis pensamientos, mis sentimientos. Llego a casa y me encuentro mi camiseta de la champions con el 16 en la espalda en el mismo sitio donde la dejé anoche. Estuve punto de dormir con ella puesta, no quería desprenderme de ella. Supongo que tengo una mezcla de sentimientos. Por un lado rabia y por otro desazón. Ya no estaba acostumbrado a hincar la rodilla en Europa (hacía casi tres años). Ayer cayó también el Milan. Con el Milan era mi final soñada. Acaba de caer el Real Madrid. Con esto quiero decir que quedar eliminados en octavos de la champions es una cosa "normal" y si no que le pregunten al Real Madrid que ya ni se acuerda de la última vez que pasó a cuartos. Y hemos caído en los penaltis. Pero todo esto no me consuela. Mis pensamientos llegan más lejos. Creo que estamos en un fin de ciclo. Un ciclo maravilloso, inolvidable, donde he recibido del Sevilla FC mucho más de lo que pensaba recibir en toda mi vida. Y creo que ahora empieza otra época. Espero que este ciclo no sea como el que está pasando el Depor después de varios años de éxitos (una liga, un par de copas y supercopa de España). Como mínimo espero que nuestros ciclos sean como los del Valencia. Pero creo que ha acabado. Hay jugadores que sólo piensan ya en ganar más dinero y jugar grandes competiciones, un entrenador sin experiencia y al que me temo, no puedo saberlo realmente, no lo respetan los jugadores. Creo que independientemente del resultado de la liga, clasificarnos para la champions, uefa, intertoto o nada, deberíamos darle un giro radical al equipo, empezar un ciclo nuevo. Fichar a un entrenador de prestigio internacional y amante del fútbol que gusta aquí, de ataque. Vender a Alves y Luís Fabiano por un lado y a Mosquera, Duda y algún otro que no tiene sitio en este equipo y con el efectivo obtenido hacer un nuevo Sevilla. Sin en el más lejos, en el equipo turco había varios jugadores que podrían ser titulares en el Sevilla y cobrando menos, quizás, que alguno de los nuestros que no lo serían allí. Esa es mi opinión, aunque quizás esté equivoca.

Tocado y hundido

La ruleta de los penaltis nos dieron nuestro último título continental en un partido que merecíamos haber ganado sin tener que pasar por ahí. Esta misma ruleta nos ha dejado con la miel de los cuartos de final en la boca, pero esta vez no lo merecíamos. Partido loco. En 9 minutos íbamos ganando 2-0 gracias a la ayuda del mejor hombre de ellos en el partido de ida, su portero. No se podía pedir más. Eliminatoria prácticamente sentenciada, Capel sacando tarjetas a diestro y siniestro y sólo un equipo en el campo. Y cuando menos lo esperábamos, un nuevo gol a balón parado (acabo de escuchar a Manolo Jiménez que la defensa de jugadas a balón parado no es entrenable. Será por eso por lo que al Sevilla Atc. le marcaban tantos goles de la misma forma). Y con el 2-1 entró una nerviosera general que casi provoca que nos fuésemos al descanso con el 2-2 en el marcador. La segunda empieza bien otra vez, con un gol a los pocos minutos que pone el marcador en 3-1. Eso debía habernos tranquilizado, porque ya un gol de ellos no nos eliminaba, pero no, no nos tranquilizó. El equipo era un flan, metido atrás (es significativo que empezamos presionando arriba y al empezar la segunda parte, los delanteros estuvieran en nuestro propio campo). El balón y el fútbol era de los turcos y el gol estaba viéndose venir, o al menos lo veíamos casi todos. El equipo necesitaba un cambio. Hacía falta un centrocampista que parara el juego, que templara y Manolo Jiménez tardó mucho en reaccionar y lo hizo mal y en el peor momento (esto último fue mala suerte). Para empezar le dio muchos minutos de control a los turcos que se tradujo en más nerviosismo por nuestro lado. Segundo, sacó a Renato, que lleva mucho tiempo sin jugar y que hoy por hoy está un punto por debajo de Maresca y tercero, quitó a uno de los delanteros, con lo cual transmitió a todo el mundo la idea de aguantar el resultado. Pero no fue posible porque, otra vez a balón parado (claro como no entrenable) nos marcaron el 3-2 que igualaba la eliminatoria. A partir de ese momento (llevaba bastante rato viéndolo, realmente) supe que la eliminatoria se iba a escapar. El equipo turco estaba mejor plantado y parecía mejor físicamente. Además, en caso de prórroga tiene ventaja el equipo visitante, pues un gol suyo provoca que el otro tenga que marcar dos y porque en caso de llegar a los penaltis, el equipo turco está formado por muchos jugadores brasileños, muy técnicos y los penaltis, aunque son suerte, también tiene peso la técnica. Al final, los penaltis, como temía, nos echaron de la Champions, de Europa casi tres años después (la última vez caímos un 17 de marzo). Me voy cabreado porque nadie ha estado a la altura. Ni el entrenador, ni los jugadores ni la afición. Sí, ni nosotros. Todos podíamos haber hecho más. El entrenador debía haber leído mejor el partido, los jugadores haber jugado mejor, porque saben hacerlo y nosotros haber animado más, porque nadie negará (por lo motivos que sean) que la afición ha estado hoy regular, más fría de lo normal. Ya sólo quedan 12 partidos para acabar la temporada. En estos 36 puntos tendremos que remontar 5 al Atc. de Madrid si queremos ser el año que viene Equipo Champions.

martes, 4 de marzo de 2008

Primer partido más importante

Hablan de que dentro de un rato el Sevilla FC jugará el partido más importante de la temporada y uno de los más importantes de la historia. Debe serlo, porque llevo toda la mañana con ese gusanillo en la barriga que aparece en las grandes citas. De todas, creo que es sólo el primero de los muchos partidos más importantes de la temporada que vamos a jugar. "Aún" estamos en octavos y todo el que como yo sueña con pasearse en primavera por la Plaza Roja de Moscú, ve que este partido, pese a la importancia que tiene, es sólo un trámite que hay que pasar para llegar a nuestro verdadero destino: Moscú. Allí quiero llegar en mayo y volver a enfrentarnos a ese equipo señor, el AC Milan. Pero para ello, lo primero que tenemos que hacer es ganar y si es posible, hacerlo con un juego bonito y con goles de diferencia para que podamos disfrutar tranquilos del espectáculo. El FenerbahÇe, aunque no es un mal equipo, no me preocupa. Si mi equipo juega como sabe, no tendremos problemas para pasar la eliminatoria. En cualquier caso, en un rato empezaré con mi liturgia, antesala de los grandes partidos. Mi camiseta de la champions, mi bandera (no sé todavía si me llevaré la del centenario que tantas cosas ha compartido conmigo o la nueva, la de toda la vida), mi reloj del Sevilla, mi gorra, mi bufanda. Por desgracia, hoy mi padre, por problemas familiares no puede acompañarme, así que no llevaré su vino tinto, ni tampoco mi madre me dará el bocadillo deseándome suerte. Después llegaré al campo y empezaré a ponerme nervioso. Espero marcar pronto o no sé si podré soportarlo. Estoy deseando que empiece a rodar el balón.

lunes, 3 de marzo de 2008

Todos a Una

Ya están los caballeros templarios del Sevilla FC velando armas para la batalla contra los turcos. Traen ventaja, pero nosotros seremos más, muchos más. Mañana dicen que se librará uno de los partidos más importantes de nuestra historia. Y vaya si lo es. Es la segunda vez en nuestra más que centenaria historia, que nos jugamos el pase a los cuartos de final de la máxima competición europea. En esta ocasión, el rival será un equipo turco que viene con las mismas ganas y la misma ilusión que nosotros. Pero estoy seguro que no les será suficiente, porque aquí, en Nervión les esperan 18 valientes dispuestos a dejarse la piel en el campo y 40.000 gargantas dispuestos a no poder hablar en una semana. Mañana se escribirá otra página gloriosa de nuestra historia, estoy seguro.

domingo, 2 de marzo de 2008

Frenazo en seco

Cuando más fuertes estábamos. Cuando menos se podía pensar un derrota, llega un equipo en zona de descenso, ultradefensivo y muy inferior al Sevilla FC y nos gana. Con lo importante que era el partido, no entiendo la alineación y no atienda las palabras de Jiménez sobre que él era el único que no pensó en los turcos ayer. Al contrario, el primero que empezó a pensar en los turcos fue él. Para empezar no entiendo el cambio radical en la defensa. De la defensa, más o menos titular, salieron Escudé, Drago y Adriano. Lo de Drago es normal pues estaba lesionado. Pero lo de Escudé y lo de Adriano no lo entiendo, salvo que Adriano saliera por acumulación de tarjetas, que lo desconozco. Pero en fin, los que salieron tampoco lo hicieron mal. Lo que de verdad no entiendo es como Duda vuelve a salir en el equipo titular. Está claro que no es futbolista para el Sevilla FC. Lo vemos todos menos el entrenador. No digo ya que jugara Capel, sino que antes de que juegue Duda debería pensarse poner a cualquiera del Sevilla Atc., o incluso a De Mul. Con respecto al partido, el Sevilla empezó bien, tuvo varias ocasiones y marcó su gol Kanouté (en fuera de juego sí, pero eso es un error que puede ocurrir). Y luego llegó el mangazo de Muñiz Fernández. Desde luego, con éste no se puede estar tranquilo nunca. Primero hay un manotazo a Navas que supuestamente no ve y luego Bodipo cae al suelo previa falta a Maresca y el árbitro se inventa un penalti. Increíble, pero cierto. Un pobre Deportivo nos empataba el partido sin hacer nada. A Maresca no le voy a decir nada. Primero por el respeto que le tengo por todo lo que nos ha dado y segundo porque ése es su fútbol, para bien o para mal. En la segunda parte creo que vuelve a equivocarse. Primero por no sacar a Capel en ese mismo momento (y no que esperó a nos marcaran el segundo) y también por quitar a Kanouté. Koné no estaba haciéndolo mal pero creo que Luís Fabiano necesita a Kanouté para ser ese goleador que tanto necesitamos. Si en el malí en el campo, el brasileño se pierde. Y, como siempre, a balón parado llegó el segundo de los coruñeses y ahí se acabó el partido. Creo que fue ahí cuando el Sevilla empezó a pensar en el martes o que quizás el antifútbol versión Lotina acabó aburriéndonos y dejamos que se escapara poco el partido. Para colmo, el Atc. ganó al Barcelona y se nos vuelve a escapar un poco. De todas formas no hay que ponerse nerviosos pues estamos a 5 puntos faltando 12 jornadas y teniendo que visitar dentro de 3 los colchoneros nuestra bombonera. Ahí, si todo sale como tiene que salir y no sufrimos ningún robo a mano armada tan típico cuando jugamos contra los madrileños, debemos como mínimo, reducir en tres puntos la diferencia, y si es posible en 4, ganando por dos goles de diferencia.
En fin, a partir de ahora, sólo hay que pensar en el equipo turco. A por ellos.