jueves, 30 de junio de 2016

Unai, yo también te doy las gracias

Sí, te doy por las gracias por los títulos conseguidos, por tu parte de responsabilidad en ello.
Pero también porque te vayas.

Nunca me gustaste. Es la verdad. Lo digo como lo siento. Y puedo decirlo porque lo llevo diciendo todo este tiempo, ganándome incluso el menosprecio de alguno que consideraba mi amigo.
Ni me has gustado nunca como entrenador, ni me caes bien como persona.

Igual que tengo asumido que no puedo caerle bien ni gustarle a todo el mundo, no pierdo ni un sólo minuto de mi vida en intentar que alguien que no me cae bien, acabe cayéndome bien. Es así y ya está.

Por eso, pese a que seas uno de los entrenadores con mejores resultados en la historia del club, yo me alegro que te vayas.

Y pese a lo que opina mucha gente, yo creo que no te has equivocado marchándote. El mundo del entrenador es distinto del futbolista. Has hecho lo que debías hacer, porque sabías que después de tres años consecutivos ganando la Europe League, este año no ibas a poder mejorar la temporada y tenías que aprovechar el caché para marcharte a uno de los grandes europeos.
Donde te has equivocado es en las formas. Primero con ese alegato de sevillismo en la celebración y luego marchándote sin dar la cara. Es imposible que me caigas bien.

Y aunque te deseo lo mejor, de verdad, de corazón, creo que vas a fracasar en París porque no tienes nivel suficiente para ese tipo de equipos.

En cualquier caso, suerte.