jueves, 11 de agosto de 2016

Otra vez igual

He tenido que dejar pasar un día al menos. Un día sin escuchar la radio, ni leer Twitter, ni los periódicos.
Un día para reflexionar, para pensar qué pasó ayer.
El fútbol es así dirían algunos. Y esta misma situación la hemos vivido al revés, por lo que tampoco podemos rasgarnos las vestiduras.
Pero ya van dos, con distintos protagonistas, con distintas situaciones, con el mismo resultado: derrota dolorosa cuando rozabas el triunfo con las manos.
Y quizás ésta mucho peor que la de Madrid contra el Barcelona. Porque ahí, con el empate y uno más nos veíamos superiores, pero no supimos aprovecharlo. Pero ayer, ayer teníamos la victoria en el bolsillo, faltaban segundos para que el árbitro pitara el final del partido y lo dejamos escapar.
Pero vayamos al partido. Lo primero, no entendí la alineación. 
Rico en la portería (¿por qué Rico y no Soria?). Hay que jugar las dos Supercopas de las dos competiciones donde llegamos a la final y lo hicimos cada una con un portero. ¿Por qué no jugó Soria esta final y Rico la otra y así saca las conclusiones. Realmente no me gustan ninguno de los dos, pero prefiero a Soria. 
Defensa de cuatro con Mariano, Pareja, CarriÇo y Kolo. No entiendo la suplencia de Escudero, siempre que no haya habido lesiones de por medio. 
Centro del campo con Iborra, N´zonzi y Franco Vázquez. ¿Por qué Iborra y no Kranevitter. Para mí el jugador cedido por el Atlético (más allá de la sesión en sí, por poco que nos guste) ha sido uno de los mejores de la pretemporada y no entiendo su suplencia. Por otra parte, sigo sin entender que Cristóforo no tenga sitio en ese puesto de típico 5 argentino. Me gusta mucho más que Iborra. Cuestión de gustos.
Bandas para Vitolo y Kiyotake. Los dos jugaron bien, Vitolo como siempre de menos a más, siendo su despliegue físico impresionante, pero quedándose en el banquillo jugadores que a priori habían hecho en pretemporada más mérito: Konoplyanka, Correa o Sarabia. Los minutos que estuvo el ucraniano en el campo le dieron la razón al entrenador respecto a su suplencia.
De delantero centro Vietto, que parece partir con algo más de ventaja.

Por tanto, la alineación no me gustó. Ni muchos de los nombres (eché de menos a jugadores que habían estado muy bien en la pretemporada) ni en la colocación en el campo.

Los primeros veinte minutos parecían darme la razón, con gol incluido del Madrid, sin embargo, el Sevilla sin hacer nada del otro mundo fue haciéndose dueño del partido y nos fuimos al descanso con el empate en el bolsillo.

Pero si poco me gustó la alineación inicial, menos me gustaron los cambios. Es verdad que hubo dos lesionados y por tanto, poco se pudo hacer (en ambos casos hizo jugador por jugador. Pero lo que no podré entender nunca fue el cambio de Konoplyanka por Vietto, dejando al equipo sin delantero centro.

Ese cambio, a la postre y tras la expulsión de Kolo (lo de este futbolística es para mirárselo), nos dejó sin opciones de victoria en la prórroga.

Y luego están el no saber manejar un partido.

Señores, ganando 1-2 al R. Madrid en una final, cuatro minutos de descuento que me parecieron mucho (dicho sea de paso) no se puede tener un córner a favor en el minuto 92 y que el balón te lo roben sobre la marcha y el balón acabe en las redes de tu portería. Es de primero de patio de colegio.
Muy mal los que sacaron el córner y muy mal N,Zanzíbar que viene al trote y mirando a Sergio Ramos, sabiendo que si el futbolista del R. Madrid recibía el balón marcaría y no hace nada por evitarlo.
Muy mal Kolo, dejándonos en la prórroga con uno menos, en una jugada sin necesidad de hacer lo que hizo.
Y muy mal Konoplyanka, no sólo por no hacer nada en el tiempo que estuvo en el campo (es increíble cómo se arruga este futbolista en algunos partidos) , sino por perder en el último minuto de la prórroga una pelota de forma infantil que nos costó el gol del Madrid y nuestra última oportunidad de ganar la final, los penaltis.

Y dicho todo lo malo, dejó lo bueno para el final y así quedarme con un buen sabor de boca. Jugamos de tú a tú al R. Madrid, sí un R. Madrid con muchas bajas, pero un R. Madrid con jugadores de la primera plantilla, un R. Madrid con un equipo titular que ganaría cualquier liga en Europa. Y le jugamos de tú a tú, sin complejos, dominando el partido por momentos y lo tuvimos contra las cuerdas.

queda mucho, jugadores que aún no han jugado y jugadores que pueden portar mucho aunque cuenten ahora mismo menos para el entrenador. Y cuando se acoplen y se domine el sistema, quizás entonces veamos un Sevilla capaz de hacer cosas importantes.

Ahora, espera el Barcelona.